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este antiguo edificio cada cuarto de huéspedes es distinto
de todos los demás, pero todos proporcionan confort moderno
en un escenario colonial.
Las lámparas
en los cuartos de huéspedes, cuyo brillo es una maravilla,
se han creado partiendo de objetos que parecen ser antiguos artefactos
de keroseno. El mobiliario de madera está tallado como si
lo hubieran moldeado antes de inventarse las herramientas eléctricas.
Los pisos y los techos de altas vigas, las alfombras, colchas y
cortinas, hechas en telares manuales en Oaxaca, con tenues colores
arrancados de la naturaleza misma calman a los agobiados. Todos
los cuartos tienen ventiladores en el techo, aire acondicionado
de control individual, secadora de cabello, radio con despertador
y TV con satélite a control remoto en un armario con mini-bar
son características normales. Cada habitación cuenta
con caja de seguridad. Los teléfonos cuentan con puerto de
datos para conexión de computadora a Internet (también
se cuenta con computadoras disponibles para su uso en el centro
de negocios anexo a la tienda de regalos). Además de esponjosas
almohadas, media docena de cojines extra grandes invitan al cansado
a entrar en el país de los sueños.
Los huéspedes
alojados en categoría Camino Real Club disfrutan de cuartos
más grandes y espaciosos además de lujosas comodidades
especiales. También está incluido en la tarifa un
generoso desayuno buffet en el restaurante El Refectorio y cócteles
con bocadillos servidos cada tarde junto a la piscina. A la llegada
se entrega una carta de bienvenida y una canasta de frutas en la
habitación. Una bata de baño y pantuflas se suministran
para uso de los huéspedes durante su estancia. Los cuartos
están equipados además con cafeteras que permiten
saborear el famoso café oaxaqueño.
Los alojamientos están
disponibles en diversas categorías.
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